La arquitectura es una disciplina asombrosa. No sólo nos mantiene rodeados de imágenes, conceptos y sueños, sino que además nos permite intentar ser felices de a ratos. Horacio Sardin, que por esos asombrosos regalos del destino es nuestro amigo, es un gran exponente de esto. Desde que se encontró con la profesión se ha involucrado en una danza de lápices, óleos e ideas que no se deja d…
Necesitamos episodios épicos en la enseñanza de la arquitectura. Si pudiéramos tan sólo aportar un grano de arena para la construcción de la cultura arquitectónica, que es parte de nuestra cultura, si pudiéramos tan sólo dejar una huella que pueda resistir el paso del tiempo y despertar en los estudiantes un espíritu de búsqueda y de rebeldía, de ser jóvenes, de estar vivos y genera…