Las voces de la pantalla son las que se hacen oír desde el punto en que se mira. Sentados en la sala de cine o ante la pequeña pantalla del televisor, o ante la del ordenador, las voces marcan el tiempo de la contemplación. Voz y mirada se acoplan en la pantalla, se suplementan, se suman para crear la escena, para agregarle un plus de veracidad. Parece haber una ambición de infinito en el s…